Comprar Termo Eléctrico

¿Deseas comprar un termo eléctrico para tener agua caliente constante en tu hogar?. Entonces has llegado al lugar indicado, ya que en nuestra tienda online podrás conseguir todos los modelos, marcas, y los mejores precios de increíbles termos eléctricos. 

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Tenemos termos eléctricos horizontales y verticales, de diferentes tamaños, potencias, y capacidades, es decir, un termo eléctrico adaptado a tus necesidades y presupuesto seguro espera por ti en nuestra tienta virtual. Sólo deberás ingresar, elegir el que más te guste, y realizar tu compra de forma rápida y segura. 

Somos una empresa responsable, con muchos años en el mercado ofreciendo los mejores artículos para el hogar, de una calidad altísima, a precios sin competencia. En nuestro buscador automatizado podrás encontrar comprar el termo eléctrico ideal para tu hogar. 

Además, ofrecemos un sistema de garantía de dos años como ninguna otra tienda en el internet, la cual responde a casos de averías imprevistas, defectos del equipo, y cualquier otro problema que se te presente. ¿Qué esperas? Dale a tu familia la comodidad de tener en casa el mejor termo eléctrico. 

¿Qué termo eléctrico comprar?

¿Decidiste adquirir un nuevo termo eléctrico y no sabes cuál elegir? No te preocupes, porque hemos preparado una guía con las mejores recomendaciones que deberás tener en cuenta antes de comprar uno de estos equipos. De esta manera, tu elección será 100% acertada, inteligente y exitosa. 

Sabemos que tener un artefacto que te proporcione agua caliente todo el tiempo tiene ventajas inigualables, por ejemplo, para bañar a los más pequeños de la casa, no enfermarse en época de invierno, incluso para saltarse algunos pasos en la cocina. 

Sin importar el uso que quieras darle, existen varios aspectos fundamentales que debes conocer, así que no compres el primero que se te aparezca de forma precipitada, tómate tu tiempo, porque incluso podrías aprovechar de las ofertas imperdibles que tenemos en nuestra tienda online. 

 

  • Según la capacidad del equipo

 

Esta es una de las características más importantes que debes evaluar en los termos eléctricos, ya que ellos tienen un sistema que les permite guardar o reservar agua dentro y calentarla, para luego disfrutar de ella directamente del grifo. 

Entonces, cada uno tiene una capacidad diferente, y la elección del mismo dependerá del uso y la cantidad de personas que vivan en casa. Te dejamos algunos ejemplos 

Termo de 50-60ml: es ideal para una pareja, o para personas que vivan solas, como estudiantes universitarios, ya que el consumo general de agua de una o dos personas llega a ser de 30ml diarios. 

De 70-90ml: es perfecto para familias un poco más grandes, conformadas por un mínimo de 3 personas, que tengan hábitos de consumo de agua regulado y consciente. 

Termo de 80-100ml: los equipos con esta o una capacidad mayor, son ideales para familias numerosas, o para familias que requieran por diversos motivos un mayor consumo de agua caliente. Por ejemplo, llenar la bañera demanda mucha más agua que una ducha normal. 

 

  • Según la resistencia del termo eléctrico 

 

Cada uno tiene una resistencia distinta, que le permitirá funcionar adecuadamente y le dará la durabilidad necesaria. Pero, ¿A qué tiene que resistir? A la dureza del agua, es decir, a la cantidad de cal que tenga el agua de forma natural. Hay zonas con mayor cantidad de cal en el agua que otras. 

En todo caso y  en términos generales, existen dos tipos de resistencia en estos aparatos electrónicos. 

Resistencia con cerámica envainada: Es un tipo de protección sumamente fuerte para zonas donde el agua acumule tenga un nivel alto de cal. Este material no hace contacto con el agua y es mucho más fácil de reparar en caso de averías. 

La única desventaja que tiene este tipo de resistencia es que el calentamiento del agua se demora un poco más. 

Resistencia con blindaje: Es ideal para zonas con  menor nivel de acumulación de cal. Tiene contacto directo con el agua por lo cual facilita el proceso de calentamiento de la misma. Sin embargo, es mucho más difícil arreglarla, porque en caso de necesitarlo, se deberá desarmar todo el equipo. 

 

  • Según el lugar de instalación 

 

Este es un aspecto que muchos pasan por alto, al considerarlo de poca importancia. Muy al contrario de lo que se piensa, es fundamental saber con anticipación el espacio en donde se debe instalar el equipo. 

En primer lugar, debes verificar la integridad del lugar, es decir, que sea un espacio amplio, que las tuberías de agua de agua caliente y fría se encuentren cerca, y también contar con un enchufe de corriente eléctrico cercano. 

Luego de esto, debes asegurar el termo eléctrico en la pared que hayas elegido para instalarlo, con sujetadores colocados con tornillos de taladro. Nunca coloques el artefacto sobre repisas, tubos, porque el peso del recipiente cuando se llena de agua puede dañar dichos objetos. 

 

  • Según la regulación de la temperatura 

 

Para determinar este aspecto, considera que existen dos tipos básicos de termos: 

El primero, es un termo de temperatura fija, que son sistemas que permiten calentar el agua a una misma temperatura, es decir, no nos deja regular una menor o mayor temperatura. En este sentido, es cómodo, ya que no tienes que preocuparte por nivelar absolutamente nada. 

El segundo tipo se trata aquel con una temperatura regulable, y es todo lo contrario al anterior, es decir, te permite regular la temperatura a ciertos niveles. Lo único que debes saber es que estos modelos son muchos más costosos. 

 

  • Según su consumo energético 

 

Existen muchos termos eléctricos que por muy económicos que sean, suelen tener sistemas de consumo mucho más altos que aquellos más modernos. En este sentido, te recomendamos siempre optar por modelos ECO, o por modelos que tengan certificación A+++. 

Este tipo de certificación te asegura un ahorro energético inteligente, no sólo para tu bolsillo sino también para el medioambiente. 

 

  • Según las características generales 

 

En este punto, no sólo deberás tener en cuenta lo que hemos dicho anteriormente, sino también tus gustos personales, por ejemplo, tamaño, precios, marcas, colores y otras características que te parezcan importantes. 

También debes considerar cuántas personas habitan en tu casa, para que de esta forma compres un artefacto adecuado, y no te quede ni grande ni pequeño. 

¿Cómo instalar un termo eléctrico?

¿Ya encontraste el termo perfecto para tu hogar? Entonces necesitarás saber cómo se instala. Aunque es un proceso sencillo, requiere de cierta paciencia y precisión. Recuerda que también puedes llamar a nuestros técnicos, que en cuestiones de minutos dejarán tu aparato 100% operativo. 

A continuación te dejamos el paso a paso de cómo debes instalar un termo eléctrico sin importar el tamaño que hayas elegido; asimismo, si es vertical u horizontal. 

 

  • Prepara el lugar: 

 

Limpia el espacio en donde piensas colocar el termo, y cierras las llaves de paso del agua, para que puedas instalarlo correctamente. Si no tienes una llave de paso en el lugar elegido, entonces deberás cerrar la llave central de agua de tu hogar. 

Ten en cuenta que la pared en donde vaya instalado el equipo sea de un material fuerte para que resista el peso del mismo. De lo contrario, a la larga podría romperse provocando graves daños. 

 

  • Coloca los soportes: 

 

En este paso, necesitarás un taladro, tornillos grandes, y los respectivos sujetadores que irán en la pared que crearán la base donde colocaras el artefacto eléctrico. Antes de taladrar toma las medidas y marca con un lápiz los puntos en donde se colocaran los tornillos. 

Los tornillos o tacos, deben venir acompañados de sus arandelas y tuercas, además, recomendamos el uso de tacos químicos debido a su resistencia a grandes pesos y temperaturas altas. 

 

  • Cuelga el termo eléctrico en su lugar: 

 

Una vez que hayas dejado la base asegurada, es momento de colgar el equipo en su lugar. Puedes llamar a una o dos personas más para que te ayuden a levantarlo, ya que estos artefactos suelen ser pesados y muy delicados. 

Mientras las otras dos personas sostienen el termo eléctrico en el lugar correcto, tú deberás ir colocando los tornillos y tuercas restantes que le permitirán sujetarse correctamente. De esta forma tendrás el doble de seguridad. 

 

  • Conecta el termo a la tubería de agua: 

 

Ahora ha llegado el momento de realizar la conexión del agua. Para ello, lo primero será colocar los dos mangos anti-electrolíticos en la base del termo, tanto en las roscas de agua fría y caliente. Luego, deberás asegurar la válvula de seguridad en la entrada de agua, para evitar fugas y presión. 

Si deseas mayor protección, puedes sellar las roscas con cinta de teflón. Finalmente, conecta los electrolíticos en las entradas de agua fría y a las de agua caliente, y abre la llave de paso del agua para asegurar que lo has hecho bien, y que no existe ninguna fuga. 

¿Qué es un termo eléctrico?

Es un sistema que permite almacenar agua fría de las tuberías y calentarla con una resistencia eléctrica para suministrar a la casa agua caliente en cualquier momento, lo que sirve para la cocina o el baño. Se puede regular su temperatura y hay variedad de capacidades, que se adaptan a lo que necesites.

Lo atractivo de este tipo de calentadores de agua es su sistema sencillo que no necesita de salida de gases, ventilación, procesos de combustión o complicados sistemas de seguridad. Y los nuevos modelos, poseen un programador para que puedas colocar el horario de encendido en el que requieras usar tu agua caliente.

Su funcionamiento es muy sencillo ya que recoge el agua fría en su tanque y ahí contiene unas resistencias que calentarán el agua, con el termostato se controla su temperatura y su conexión a la tubería permite garantizarte agua caliente siempre que desees.

Al ser tan sencillos y útiles encontrarás una gran gama de presentaciones y precios, lo recomendable es hacer una buena inversión ya que estos aparatos tienen larga vida útil y se usan a diario en nuestras vidas por lo que valdrá ese pago inicial.

Escoge los de mejor calidad en materiales, que se hagan notar por la potencia de su sistema, que te garanticen servicio técnico y con el que puedas siempre encontrar sus piezas. Es de suma importancia esto ya que es un electrodoméstico con el que convivirás muchos años y lo ideal es que su funcionamiento no deje nada que desear. 

Averías comunes en un termo eléctrico 

Si ya dispones de un termo eléctrico lo mejor es que conozcas cuales son las averías más comunes para poder prevenirlas, te recomendamos que siempre tengas a mano el manual de usuario para consultas más específicas de la marca que se ha comprado y no dudes en recurrir a los especialistas cuando sea necesario. 

Recuerda que, ante cualquier tipo de manipulación en este sistema, debes cortar el suministro eléctrico de esa área comprobándolo en el cuadro eléctrico de la casa y desconectar el termo de la corriente.

  • No calienta el agua.

Al ser un sistema que realiza el trabajo cuando cada una de las piezas se activa, si una de ellas falla se puede detener el proceso y así dejar de calentarse el agua. Lo más común en este caso es que se trata de fallas en la resistencia, lo cual se arreglaría con su sustitución.

 Si se ha reemplazado y aún persiste este problema, se debe revisar cada una de las demás piezas con la ayuda de un técnico, ya que piezas como el termostato o la sonda térmica de temperatura son delicadas a la hora de su revisión.

  • Presión baja de agua caliente

Si al abrir el grifo de agua caliente sale una pequeña cantidad, pero sabemos que el termo eléctrico está lleno, entonces puede que estemos perdiendo la presión en alguna parte de todo el circuito que va desde el termo hasta las tuberías del hogar. Aquí se amerita una revisión exhaustiva por parte de un profesional.

  • No se activa la luz del piloto

Al notar que no está encendida la luz del piloto, el aparato te está indicando que algo ha sucedido, lo común es que se haya sobrecalentado y el termostato interno corta la alimentación de las resistencias por seguridad.

Si esto sucede hay un pequeño botón interno que permite reiniciar el termostato y que éste vuelva a su funcionamiento, con solo tratar de encajar algún objeto pequeño en la ranura se puede llegar al botón. 

Si la luz se sigue apagando el termostato te puede estar indicando otro tipo de fallo interno más allá del sobrecalentamiento y que pueda estar comprometiendo otras piezas, en este caso se necesita una revisión detallada de todo el sistema.  

  • Fugas de agua

Es una de las averías que se da con el paso del tiempo y debido a un mal mantenimiento ya que la cal acumulada en la cámara de agua que no ha sido retirado correctamente puede estar dañando el material del tanque o la válvula, generando estos desagües inesperados.  

Comprueba también, que la fuga no se deba a una mala instalación de tuberías o que la entrada de agua esté floja, si es así, solo aplicando algo de teflón te puede ayudar.

  • Ruidos en el tanque.

Es un problema que también se puede deber a la cal acumulada en el fondo del tanque o en las piezas de la calefacción que no permite su normal funcionamiento y que puede estar tapando alguna entrada de agua.

  • Problemas eléctricos.

Ya que es un sistema que depende de la electricidad, los problemas de suministro eléctrico pueden suceder, se puede presentar subidas de tensión o incluso cortocircuito haciendo que el diferencial salte y no sea por un alto consumo precisamente.  En estos casos se debe revisar con ayuda de un profesional todo el cableado y su distribución.

Si el diferencial detecta exceso de consumo eléctrico y sabes que no hay un uso diferente y exagerado de la electricidad entonces, revisa la resistencia del termo, pues puede que haya entrado en contacto directo con el agua generando que se lea como un exceso eléctrico.

Consejos de mantenimiento

Si le damos un buen mantenimiento a nuestro sistema, este alargara su vida útil y tendremos la oportunidad de realizar chequeos que puedan prevenir averías futuras.

Un chequeo y mantenimiento anual puede significar unos cuantos años más de funcionamiento para tu calentador eléctrico, dándote una mejor calidad de vida y ahorrándote en reparaciones o sustituciones.

  • Al momento de la instalación no se recomienda que su ubicación este cerca de otra fuente de calor por seguridad.
  • No uses el máximo de la temperatura, así te evitarás sobrecalentamientos y ahorrarás en la factura eléctrica, además de que el termo no se esforzará más de lo realmente necesario.
  • Si no vas a usar el termo por un largo periodo de tiempo, ya sea porque te vas de vacaciones, o el aparato está en una casa de vacacionar y ya terminaste tu estadía, lo mejor es que lo desconectes para evitar cualquier accidente o malgasto de energía.

Realiza lo siguiente para hacer una buena limpieza de tu termo y así evitar fugas por la corrosión que ocasiona la cal a los materiales internos:

  • Desconecta el calentador eléctrico de toda fuente de energía para evitar accidentes.
  • Corta el paso de agua que llega hasta el termo y abre alguna llave de agua caliente para que vaya perdiendo la presión de su interior.
  • Ahora ten en cuenta que en este paso se soltará el agua, por ello debes tener preparado algún recipiente que la vaya a recoger. Suelta el tubo que conecta al agua caliente para que vaya entrando aire y suelta el tubo de agua fría, en este momento se vaciará del agua que hay en el interior.
  • Quita la tapa inferior del termo que te descubrirá la resistencia y demás componentes internos, esto lo puedes hacer con un sencillo destornillador. 
  • Descubierto esto, toma fotos o fíjate bien cuales son las conexiones ya que quitaremos estás piezas para solo quedarnos con el tanque.
  • Afloja las tuercas y mueve la pieza poco a poco hacia abajo, con cuidado, ya que en este momento puede salir agua sucia acumulada en el fondo, cuando termines de sacar la pieza notarás enseguida toda la cal acumulada.
  • Toda esa cal que verás solidificada alrededor de la pieza y en el interior del tanque es la que se debe sacar y limpiar.
  • Esta limpieza puede llevar su tiempo, porque la cal está en forma de piedra acumulada mayormente en una pieza llamada ánodo de magnesio, hecha especialmente para atraer la cal y que no desgaste los otros materiales, sin embargo, verás cal alrededor del tanque de la que también debes deshacerte lo más que puedas.
  • Este momento es ideal para remplazar la pieza del ánodo que seguramente está muy desgastada por tanta cal, y la junta de goma que con el tiempo se deforma y hace que el termo eléctrico gotee.
  • También aprovecha a limpiar los tubos de la resistencia con algún líquido especial anti cal ya que ese cubrimiento puede estar causando que el agua no caliente como debe.
  • Ahora solo debes volver a montar todo con las piezas limpias y las nuevas, comprueba que la posición de la goma y los tornillos sea la correcta y llena un poco el termo para comprobar que no hay fugas luego has coincidir la base con la pieza eléctrica.
  • Conecta los tubos de agua nuevamente y empieza a llenar el tanque abriendo primero la llave de agua fría, no conectes la parte eléctrica del tanque hasta que esté llena de agua para no dañar las resistencias, abre el grifo de agua caliente para que fluya agua también. 
  • Ahora sí, cierra los flujos de agua y conecta la parte eléctrica, comprueba que todo vaya trabajando bien, sin ningún filtro o goteo por las piezas, además de que este calentando bien y listo, haz hecho el mantenimiento correcto a tu termo eléctrico.